ABELCIR, además de construir con los sistemas tradicionales, ha apostado por la arquitectura modular cuyo objetivo en un diseño modular es conseguir un sistema estructural, flexible y acoplable en múltiples opciones, basado en un conjunto de piezas con medidas iguales o proporcionales, con un proceso constructivo industrializado que racionalice al máximo los costes de ejecución y controles de calidad mucho mas exhaustivos que asegure la eficiencia por su ejecución en taller, y que pueda incorporar tecnología cada vez mas sofisticada para comportamientos de autosuficiencia energética y reducciones en el tiempo de ejecución por debajo del 50%.
Una construcción más industrializada y modular permitiría además gestionar de una forma más eficaz los residuos, la reintroducción de materiales reciclados, y pensar en un proceso más integrado de construcción.
Repasando la historia contemporánea reciente de la arquitectura modular, encontramos antecedentes históricos de diseños como la Maison de Verre de Pierre Charreau, la Casa de Aluminio de Jean Prouvé, la Farnsworth House de Mies van der Rohe , la vivienda de los Eames, New Canaan de Philip Johnson , la Dimaxion de Buckminster Fuller, las Yankee Barn Homes de E. Haslin, o las Case Study de Marcel Breuer.
Todas ellas han entrado en la história de la Arquitectura por su innovación, pero sin embargo en el siglo XXI aún tenemos pendiente el reto de producir una verdadera industria de la construcción, que haga el salto de construir a fabricar, aportando gran eficiencia en todos los niveles.
Fabricar significa repetir procesos y aprender de ellos, probar y comparar, registrar estas mejoras y volverlas a introducir en la cadena de valor de un proyecto arquitectónico. Esto es reconocer la importancia del I+D+I, y para hacerlo se requiere de un concepto industrial clave: la modularidad.